La aeronáutica en Sevilla
Almarza Madrera, Francisco Javier
Universidad de Sevilla, 2018
(Premios Historia Ateneo de Sevilla ; 11)
240 p. 21x15 cm.
9788447218806
XI Premio de Historia Ateneo de Sevilla
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La obra nos propone un recorrido por los hechos, con sus protagonistas, relacionados con la aparición y desarrollo de la ciencia aeronáutica en Sevilla desde finales del siglo XVIII y durante todo el XIX. Esta se manifestó en la experimentación con globos aerostáticos, en su exhibición como espectáculo público y el intento de inventores y hombres de ciencia de mejorar una forma de vuelo nacida con limitaciones. En la capital andaluza se vieron aeronautas de fama mundial de uno y otro sexo, se desarrollaron experimentos científicos e invenciones para la mejora de la navegación aérea, y todo ante un público heterodoxo, reyes de España incluidos, que manifestó reacciones de todo tipo.
Las ascensiones en globo aerostático fueron desde finales del siglo XVIII una forma de vuelo en la que científicos, artistas y viajeros pudieron poner sus intereses a la altura de las aves, desarrollando experiencias y profesiones de muy distinto carácter. Los hombres, y no pocas mujeres, pioneros de la aerostación, convirtieron la disciplina en la primera escuela práctica de la aeronáutica. Su vida transcurrió plena durante todo el siglo XIX, protagonizando interesantes capítulos de la vida científica y cultural europea y americana. España asimiló desde temprano la novedad del vuelo en globos y en Sevilla afamados pilotos como Vincenzo Lunardi, Eugène Poitevin o Françoise Arban, mostraron sus facultades proporcionando momentos inolvidables a sus contemporáneos. Los distintos gobiernos, la vida social, científica y cultural, el tejido fabril e industrial, las costumbres y el uso cívico del espacio urbano condicionaron, por su parte, la forma en la que la aeronáutica se desenvolvió y evolucionó en la ciudad como ciencia y espectáculo.
El público sevillano, con vecinos de toda extracción, intelectuales, nobles y reyes incluidos, pudo contemplar numerosos ejemplos de estos vuelos en globo, tomando unos la forma de experimentos científicos y otros la de espectáculos recreativos. La aerostación, un medio de vuelo limitado desde su nacimiento, fue también objeto del desarrollo de ideas para su mejora. En la capital andaluza los inventores encontraron quienes les escucharan y financiaran en sus proyectos, y el pulso entre estos y sus protectores dibujó escenas llenas de matices. En sus cielosse probaron todos los ingredientes de esta nueva forma de desplazamiento, de entretenimiento y, por qué no, sobrecogedora manera de accidentarse o perder la vida.